DUDAS Y CERTEZAS

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La palabra devaluada.

2018-08-31

En sólo 102 segundos el Presidente de la Nación logró ayer erosionar de manera casi irreversible el peso específico de su palabra y nos arrojó a todos en un tembladeral.

Al irrumpir de forma intempestiva y, casi fugaz en las redes sociales, le aplicó un golpe letal a su capital remanente de confianza. “Sepan que estoy tomando todas las decisiones necesarias para cuidarlos. Estoy haciendo todo lo que está a nuestro alcance para salir adelante”. Luego vino un silencio inexpugnable, una ausencia absoluta de precisiones, ni Toto ni Nico aparecieron en escena hasta avanzada la tarde y el dólar voló.

La respuesta de los mercados no se hizo esperar, la del común de la gente tampoco. La palabra presidencial ya no solo no convence sino que a muchos les produce espanto.

“No hay atajos mágicos” dijo Macri. Algo que ya todos sabemos. Tampoco hay capacidad de recuperar la fe en proyecto alguno sin una épica compartida que amortigüe el sufrimiento social que se ve venir. Con un equipo de gobierno atrincherado en un optimismo a esta altura impostado y malsano no hay manera de convencer.

Se hizo cruelmente explícito lo que muchos de los que lo quieren bien vienen advirtiendo, que Macri está encerrado en un círculo estrecho y negador, que no escucha, que atrapado en el laberinto de las planillas y avocado en la tarea de que cierren los números, que no mira a su alrededor. Que va y viene de Olivos a la Rosada en helicóptero sin tocar el piso leyendo un diario que escriben solo para él.

La mañana del jueves encontró a ministros y funcionarios obligados a exponer sus razones y emociones en el Consejo de las Américas. Sobre llovido mojado.

El Jefe de Gabinete arrancó la mañana exponiendo su convencimiento. “No estamos ante un fracaso económico, ni mucho menos” clavó en los portales en la primera hora. Descartó de plano cambios en el equipo económico. Bastó y sobró: la estampida cambiaria se hizo imparable.

Con una discurso mucho más duro, Rogelio Frigerio desembarcó en la realidad dejando entrever las profundas diferencias que hoy tensionan en lo más alto del poder. Habló de marineros e instrumentos prescindibles, abriendo la puerta a la necesidad de un recambio de hombres en el Gabinete En un día que calificó como difícil admitió errores no forzados comenzó a ventilar un reclamo no escuchado: la necesidad de buscar consensos, comprometer acuerdos y sumar política en una administración que solo parece preocupada porque le cierren los números.

En línea con María Eugenia Vidal, quién augura días muy difíciles, Frigerio echó mano también a metáforas náuticas.

“El barco está avanza afectado por múltiples averías que vamos solucionando de a poco” no es una postal que tranquilice precisamente hoy, cuando todos nos sentimos atrapados, aturdidos y perplejos, en la cubierta de un diabólico Titanic en medio de la tempestad.

  • 31.08.2018
  • Sociedad - Política
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