DUDAS Y CERTEZAS

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A votar que se acaba el mundo

2017-08-12

La veda electoral no trajo sosiego a los espíritus siempre desvelados de la política.
Todos se fueron a conciliar el sueño contando porotos.

Las encuestas son como las brujas, nadie cree ni confía en ellas pero ahí están, revoloteando con sus presagios. Traen alivio y esperanza para unos, y fogonean la caldera del desasosiego para los demás. Van y vienen. Son más un instrumento de márketing o un paliativo emocional que una herramienta para acercarse al mundo real.A votar que

En la recta final todas las consultoras ajustaron los números, descontando puntos a favor de Cambiemos en la caldeada Provincia de BsAs. CFK sigue quedando arriba en casi todas las compulsas, aunque o bien muy cerca, o dentro del margen de error. 
La incertidumbre continúa. En el caso de ARESCO, la paridad es electrizante. Un temerario 30,9 para ambas fuerzas en pugna.

Con Massa cómodo tercero, la principal incógnita del domingo electoral es quién se queda con el primer lugar. Tal como viene todo un solo voto cuenta para quedarse con la portada del lunes.

Con alto nivel de indecisos y mucho “voto blando” los pronósticos parecen más un asunto de magos y pitonisas que un trabajo de rigurosos profesionales.

Hay una única certeza para todos y todas: el resultado de este domingo no es inocuo. Las PASO pesan.

Desnaturalizadas por imperio del desmadre partidario que domina el escenario nacional, lejos de ordenar la democracia interna de los espacios políticos, las Primarias, Abiertas Simultáneas y Obligatorias se han transformado en una muy precisa encuesta nacional.

No hay voto que sobre este domingo. Cada sufragio cuenta, tiene peso propio. No hay voto inútil. Todos valen. Aún el voto retenido, el que se queda en casa, tiene incidencia en el resultado final.

Con núcleo duro, irreductible y militante que apoya a la ex Presidente, el que se duerme o distrae termina aportando al caudal de las filas K. No hay margen para la abulia o indiferencia si lo que se pretende es sostener el cambio votado en 2015.

El cotillón Durambarbista quedó lidiando con la cruda realidad, un territorio electoral en el que pesa más el bajón de la góndola que la mística de la esperanza. 
Con tan alto índice de pobreza y desempleo en el conurbano no puede pretenderse que se vote con el corazón mientras duele el bolsillo.

Si la economía ya arrancó, como sostiene el gobierno,va a paso de hombre, con tiempos de promesante. No se sabe aún cuanto tardará en llegar a La Matanza. 
Solo con la panza está llena, el corazón vota contento. Se comprende.

Se espera, eso sí, un solcito dominguero que ayude. Es literal. Si el pronóstico del tiempo pinta benigno, animará a los más remolones sostienen en el oficialismo. Esta vez el aguacero no augura bonanza.

Con el ánimo retemplado el oficialismo pasa revista a sus expectativas.

Con un triunfo que suponen asegurado de ocho provincias: Ciudad de Bs As, Córdoba, Santa Fé, Mendoza, Santa Cruz, Jujuy, Corrientes y Entre Ríos; son por lo menos siete las provincias que dan por perdidas: el caso de Formosa, Catamarca, Santiago del estero, Río Negro, Chubut, La Rioja.

Pero todos tienen claro que el título del lunes se construye con un dato excluyente: quien queda primero en la Provincia de Bs As.

La campaña que arrancó tibia, casual y edulcorada, en el tramo final subió de voltaje.

CFK cerró con un acto en el que ensayó una suave autocrítica pero volvió a parecerse un poco a sí misma. Mauricio Macri salió a evangelizar por el cambio y a Vidal se le soltó la cadena y bajó a Brancatelli un catilinaria para el archivo.

Massa se desgañitó sobre un escenario apuntando a despolarizar. Sabe que después vendrán por sus votos.

Ernesto Sanz lo puso en palabra: “las PASO son el ballotage del ballotage”. Se refiere al de noviembre de 2015. Mas claro, agua.

  • 12.08.2017
  • Sociedad - Política
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