COSAS DEL QUERER

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Los e-books tampoco muerden

2014-05-08

Sumergirse en la lectura de un buen libro es siempre una experiencia emocional  intensa.  Hay algo de lo íntimo, de lo profundo, que sepone en juego cuando uno queda atrapado en una historia a la que se arriba por el infinitos caminos que pueden abrirse solo con el juego de las palabras.

En los tiempos del multimedia, la palabra escrita sigue hechizando.  Muchos se aferran  hoya la sensualidad del papel, al olor que impregna la tinta en la memoria, al roce de un lápiz sobre la página leída y releída hasta el hartazgo, a ese señalador que se atesora fetiche por que nos ha llevado a volar por los insondables caminos de la imaginación.

Pero el soporte digital llegó para quedarse. Es mas que probable que en un tiempo relativamente corto lo mejor de la literatura que viene  navegue vertiginoso por la redes aligerando el peso de la bibliotecas.

Habrá que avenirse a gozar con la suave luminosidad de las pantallas, con la textura y diseño de los  soportes electrónicos para no quedarse afuera del mundo.

Para los nacidos y criados en la era pre digital apropiarse de lo nuevo implica  siempre traspasar el esfuerzo inicial que impone la generación de un cambio de hábitos, pero vale saber que superada esta etapa llega el goce.

La portabilidad de los dispositivos, cada día más pequeños y livianos, posibilidad de agrandar las letras; la versatilidad para subrayar, marcar y extrapolar frases, palabras y contenidos y la encantadora experiencia de poder leer en la oscuridad de un cuarto, de un auto o de un avión sin molestara otros, son irremplazables.

La capacidad de llevar a diario lo mejor de nuestra biblioteca con nosotros en unos pocos gramos de peso, es una cosa que los que no nacimos en este siglo, no pudimos siquiera imaginar que nos tocaría vivir.

Pero seguir gozando de la literatura en el formato digital demanda  algunas disciplinas que el  buen lector sabrá comprender e incorporar  rápidamente.

Por lo pronto, antes de emprender la lectura, desactivar todos los modos de alerta y notificaciones, alarmas, sonidos, íconos y emoticones disponibles.

Sin ánimo de parecer obsesiva recomiendo también bloquear la geo localización y, de ser posible, desactivar la función WIFI.  Evitar tentarse con pasar la ruedita de twitter, ver que de nuevo hay en el face, olvidarse absolutamente de Flipboard y desde ya ignorar que existe el Whatsapp. 

Solo cultivando una férrea conducta anti multitasking y escapándole al desquiciante “zapping digital”  uno podrá preservar la indispensable atmósfera de intimidad que demanda el mágico viaje que nos propone un buen libro.
 

  • 2014-05-08
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