COSAS DEL QUERER

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"Mi pie izquierdo"

2014-12-31

Todavía recuerdo el ruido de mis huesos al romperse. El pie estaba desplazado de su eje, desalineado de tibia y peroné. Parecía a punto de desprenderse.

Doblada de dolor, en posición fetal , en el asiento trasero de una camioneta ,me llevaron a Bariloche.
Lo demás, de rutina en estos casos: placa, inmovilización y urgente avión a Bs As.
Había quirófano, pero las prótesis tardarían en llegar no menos de una semana. No daba para esperar en el bello pero lejano Sur.

Esa misma noche una ambulancia me esperaba en Aeroparque.
Me operaron en el Otamendi el 28. Ocho clavos y una placa de titanio para rearmarme. Tuve la posibilidad y los medios para tratarme y lo hice.
Encaré mi recuperación con rigurosa disciplina .

Varias semanas de yeso, silla de ruedas. Casi tres meses para volver pararme. Muletas, bastón y horas y horas de trabajo de rehabilitación para reaprender a caminar.

Fue un duro aprendizaje: sobrellevar el dolor, aceptar el límite, bancarme depender de otros para los actos más pequeños de lo cotidiano y por sobre todo
reconocerme frágil y vulnerable ante los designios del destino.

En los primeros momentos, mientras trataba de entendérmelas con el dolor, negociaba conmigo misma la salida.
He vuelto a caminar, a trotar, a esquiar, a cabalgar y a correr el límite de mis posibilidades. Pero debo decirles algo: ese día no solo se quebraron mis huesos sino también mi omnipotencia.

Me he vuelto serena, más reflexiva, más considerada conmigo misma, más respetuosa del dolor ajeno, más considerada con los débiles y por sobre todo más humilde.

Descubrí lo que ya imaginaba pero que ese día se expresó con ilevantable claridad: que tengo la misma talla que el resto de los mortales.
Que puede que no me doble pero que puedo romperme en cualquier momento. Que cada ser vivo es único e irrepetible y que merece ser respetado en consecuencia.

Por razones de fuerza mayor entré al 2009 con el pie derecho, pisando fuerte con el único que me quedaba y una energía enorme me vino desde el fondo de la adversidad.


Siempre hay algo nuevo y luminoso por delante. No se dejen abrumar por la circunstancias, busquen entre lo que los rodea, entre lo que les va quedando, miren con detalle a su alrededor, siempre hay un recurso a mano para potenciar la alegría de vivir.

Por un 2015 en Paz.

  • 2014-12-31
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